Guías
30 preguntas para hacerles a tus abuelos sobre su vida
Treinta preguntas del banco de Heirleaf para hacérselas a tu abuela y a tu abuelo, juntos o cada uno por su lado. Cada una pide un recuerdo concreto, una casa, una comida, un baile, y se contesta en un par de minutos.
Más abajo hay una parte para la sobremesa de Nochebuena y otra para el día de Reyes, y una hoja con quince de ellas para imprimir, sin dejar el correo.
Imprime 15 de estas preguntas, las mejores para empezar, en letra grande y en una hoja. Desde la ventana de imprimir también puedes guardarla como PDF.
Por Adriana, fundadora de Heirleaf · Actualizado el 30 de octubre de 2026

Cómo hacérselas a los dos

- Pregúntale a uno y deja que el otro complete. Que se corrijan el uno al otro es parte de la historia: apunta las dos versiones, no elijas la buena.
- Empieza por el que menos habla, y llámalo por su nombre. Si preguntas al aire, contesta siempre el mismo.
- Pídeles permiso antes de grabar, y deja el teléfono boca abajo en la mesa. Lo que vale es cómo lo cuentan, con sus palabras y su acento.
- Una o dos preguntas por sobremesa. Treinta seguidas es un examen, y en Navidad hay muchas sobremesas.
La pregunta que saca un «bien» y la que saca una historia
«¿Cómo era la vida antes?» es demasiado grande: la respuesta más corta es «más dura», y ahí se acaba. Pregunta por un día, un sitio o una persona, y la historia viene detrás.
En vez de «¿Era muy distinto el pueblo entonces?», que se contesta con un sí, la 2: «Descríbeme el pueblo o la ciudad donde naciste.» Con una calle delante, salen los vecinos, la tienda y la fuente.
Y para la pareja, en vez de «¿Fue amor a primera vista?», la 17: «¿Cómo se conocieron? Cuéntame ese día.» Después, hecha a uno mientras el otro escucha, la 18: «¿Qué fue lo primero que te gustó de esa persona?»
En vez de «¿Qué hacían para divertirse?», la 15: «¿Qué hacían un sábado por la noche?» Una noche concreta se recuerda mejor que una costumbre.
En vez de «¿Cómo fue tu infancia?», la 7: «¿A qué jugabas y con quién?» Con un juego y un nombre, lo demás sale solo.
Y si contestan con una palabra, no pases a la siguiente: haz esa misma más pequeña. «¿Quién más estaba?», «¿Qué había en la mesa?», «¿Y luego qué pasó?». Si uno de los dos tarda en recordar, deja que el otro le ayude, sin corregir fechas ni nombres delante de todos.
De dónde vienen
- 1¿De dónde viene tu nombre?
- 2Descríbeme el pueblo o la ciudad donde naciste.
- 3¿Qué historia se contaba en tu familia una y otra vez?
- 4¿Qué recuerdas de tus abuelos?
- 5¿Qué se comía en tu casa un domingo?
- 6¿Qué frase repetía siempre alguien de tu familia?
Su infancia
- 7¿A qué jugabas y con quién?
- 8¿Cuál es el primer recuerdo que tienes?
- 9Descríbeme el camino que hacías hasta la escuela.
- 10¿Cómo se celebraban las fiestas en tu casa?
- 11¿Qué regalo recuerdas todavía?
- 12Cuéntame el lío más gordo en el que te metiste.
Cuando eran jóvenes
- 13¿Qué música escuchabas?
- 14¿Dónde se juntaban tus amigos y tú?
- 15¿Qué hacían un sábado por la noche?
- 16¿Cuál fue la primera vez que saliste de tu pueblo o ciudad?
Cómo se conocieron
- 17¿Cómo se conocieron? Cuéntame ese día.
- 18¿Qué fue lo primero que te gustó de esa persona?
- 19¿Cómo reaccionaron las familias?
- 20¿Cuál fue la primera casa de los dos?
- 21¿Qué canción, lugar o comida es de los dos?
El oficio
- 22¿A qué has dedicado tus días?
- 23¿Quién te enseñó el oficio?
Cuando sus hijos eran pequeños
- 24¿Cómo era cada uno de tus hijos de pequeño?
- 25¿Cómo eligieron sus nombres?
- 26¿Qué hacían en verano?

Los lugares
- 27De todas las casas en las que has vivido, ¿cuál echas de menos?
- 28¿Cuál fue tu primer viaje?
Lo que han aprendido
- 29¿Qué te enseñó la vida que no esperabas?
- 30¿Qué años volverías a vivir?
15 preguntas para hacerles a tus abuelos sobre su vida
- 1¿De dónde viene tu nombre?
- 2¿Qué historia se contaba en tu familia una y otra vez?
- 3¿Qué se comía en tu casa un domingo?
- 4¿Qué frase repetía siempre alguien de tu familia?
- 5¿A qué jugabas y con quién?
- 6¿Cuál es el primer recuerdo que tienes?
- 7¿Cómo se celebraban las fiestas en tu casa?
- 8¿Qué regalo recuerdas todavía?
- 9¿Qué música escuchabas?
- 10¿Cómo se conocieron? Cuéntame ese día.
- 11¿Qué canción, lugar o comida es de los dos?
- 12¿Cómo era cada uno de tus hijos de pequeño?
- 13¿Qué hacían en verano?
- 14De todas las casas en las que has vivido, ¿cuál echas de menos?
- 15¿Qué años volverías a vivir?
Convierte estas respuestas en un libro para siempre. heirleaf.com/es
Preguntas de heirleaf.com, libres para imprimir y compartir. Heirleaf convierte las respuestas en un libro: una vida, palabra por palabra.
Para la sobremesa de Nochebuena
La cena de Nochebuena es a menudo la única noche del año en que están los abuelos, los hijos y los nietos en la misma mesa. No hace falta montar una entrevista: basta con dejar una pregunta encima del mantel cuando llega el postre.
De esta lista, las que mejor funcionan esa noche son las de fiestas, comida y casa: la 10, «¿Cómo se celebraban las fiestas en tu casa?»; la 5, «¿Qué se comía en tu casa un domingo?»; la 6, «¿Qué frase repetía siempre alguien de tu familia?»; la 3, «¿Qué historia se contaba en tu familia una y otra vez?»; y la 13, «¿Qué música escuchabas?», que a veces acaba con alguien cantando.
La que más juego da con toda la familia delante es la 24: «¿Cómo era cada uno de tus hijos de pequeño?» Tus padres y tus tíos se van a oír contar de pequeños, y suele haber dos versiones de cada historia. La 26, «¿Qué hacían en verano?», y las dos de la pareja, la 17 y la 21, «¿Qué canción, lugar o comida es de los dos?», también se disfrutan en una mesa larga.
Que pregunte el nieto más pequeño: a un niño nadie le contesta «pues bien». Y una pregunta por ronda, sin prisa: si una historia se alarga, deja la siguiente para el día de Navidad.
Si lo que sale esa noche merece quedarse por escrito, el libro de su vida lo pueden contar ellos, a su ritmo, hablando o escribiendo: regálaselo.
Para el día de Reyes
La mañana de Reyes es de los niños, y los abuelos la miran desde el sofá. Es el mejor momento para preguntarles por la suya: mientras los nietos abren los regalos, hazle a tu abuela la 11, «¿Qué regalo recuerdas todavía?», y a tu abuelo la 7, «¿A qué jugabas y con quién?»
Esto contestó a esa misma pregunta la narradora de nuestro libro de muestra: «No había juguetes comprados, o casi ninguno. Una muñeca de cartón que me trajeron los Reyes un año y que se me deshizo con la lluvia.» Carmen García Ruiz es una narradora inventada; la pregunta es la de esta página, palabra por palabra, y así es como una pregunta pequeña trae un recuerdo entero.
Si en tu familia no se celebran los Reyes, valen igual para la comida de Año Nuevo. Y si buscas qué regalarles ese día, tenemos una página con ideas para tus padres o tu abuela: regalo de Reyes.
Si quieres seguir con uno de los dos, las guías de preguntas para tu abuela, para tu madre y para tu padre tienen cuarenta cada una.
Por qué estas y no otras
- Para uno, aunque estén los dos
- Cada pregunta va de tú, a una sola persona. Hecha a los dos a la vez, la contesta el que más habla.
- Un recuerdo, no una opinión
- «¿Eran mejores las Navidades de antes?» saca un sermón. «¿Qué regalo recuerdas todavía?» saca una tarde de enero de hace setenta años.
- Sin poner a prueba la memoria
- Ninguna empieza por «¿te acuerdas de…?». Si una no sale, se pasa a otra, y a lo mejor vuelve sola en la comida siguiente.
- Las del amor, opcionales
- Las de cómo se conocieron son las que más se disfrutan en una mesa llena, y también se pueden saltar enteras.
O que lo cuenten ellos, a su ritmo
En Heirleaf, tu abuela o tu abuelo responde estas preguntas y muchas más, escribiendo o hablando, cuando le viene bien, y sus palabras se convierten en el libro de su vida. Nadie las reescribe. Se lo puedes regalar, y le llega por correo el día que elijas, o en una tarjeta que imprimes tú.
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